Anuncios
Últimos artículos

10 CANCIONES de 2017

 

En este último viernes de 2017 sustituimos nuestra habitual canción de la semana por 10 recomendaciones de este año tan rico en sonidos. Algunos de nuestros temas internacionales favoritos de los últimos doce meses, ya convenientemente analizados en su momento y conformando una entretenida lista que, a dos días de echar el cierre al ejercicio, nos parece adecuado recordar. No son las mejores canciones del año pero sí algunas muestras de lo que más nos ha estimulado en Velvety en este 2017 y se puede completar con la escucha completa de nuestras listas (publicadas hace un par de semanas). Seguiremos dando guerra en 2018 con muchísimas más canciones. Agárrense y disfruten.

.

1. ALWAYS SAD (The Jesus & Mary Chain)

El segundo single del esperado nuevo álbum de los hermanos Reid, que vio la luz en febrero, atesora sin lugar a dudas la reconocible huella melódica de los escoceses. Como si de una recuperación de su maravilloso tema pimpinelesco Sometimes always (un dúo con Hope Sandoval de Mazzy Star) de 1994 se tratase, Jim Reid vuelve a compartir el protagonismo con una voz femenina, en este caso de la invitada Bernadette Denning, en un corte dotado de bellos matices pop y de la elegancia que saben imprimir a sus temas. Otro diálogo para enmarcar entre dos amantes que están lejos (a million miles between us now/ why can’t we just work things out? […] you ain’t like those other girls / there’s nothing like you in this world / you got something more than curls), con su melancólico estribillo marca de la casa (I think I’m always gonna be sad) y una canción majestuosa se mire por donde se mire. Disfruten, los Jesus han vuelto.

.

2. WORK IN PROGRESS (The Lunar Laugh)

The Lunar Laugh, la exquisita banda de Oklahoma, ha publicado en este ejercicio su segundo trabajo, Mama’s boy, refrendando la capacidad innata que atesoran para la creación de bellas melodías. Once nuevas canciones de pop atemporal, repletas de magníficas armonías vocales y con la capacidad de convertirse en clásicos instantáneos, como el que nos ocupa. Work in progress es una excelsa muestra de sentido power pop bañado por cristalinas guitarras y una melodía de altura. Sonido clásico y bellas armonías una vez más para una canción que se degusta con placer una y otra vez. Y otro grupo más de Oklahoma para seguir de cerca. Néctar.

.

3. A PLACE IN YOUR HEART (Ray Davies)

Uno de los momentos más brillantes del último trabajo en solitario de Ray, el excelente Americana (2017) y que constata el magnífico estado de forma del londinense a sus 73 primaveras. Un trabajo tras casi una década que supone el repaso del artista a los años que pasó en EE.UU además del primer disco con nuevo material desde Working man’s cafe (2008) y que podría ser la banda sonora de la autobiografía que publicó en 2013, Americana: The Kinks, the Riff, the Road: The Story, unas memorias de las que se recogen algunos pasajes hablados en el álbum y que son de obligada lectura para los amantes del rock. Entre la nueva colección de canciones, además del primer single, Poetry, que ya destacamos en nuestra página en enero de este año, nos inclinamos por el delicioso dueto que el mayor de los hermanos Davies hace con Karen GrotbergA place in your heart, otra constatación de la sensibilidad de Ray y un nuevo ejercicio estilístico de afectado pop de altura con las reminiscencias music hall que tanto le gustan, unido al saber estar de The Jayhaws como la perfecta banda de acompañamiento. Caviar.

.

4. FRUIT OF THE LOOT (Eat the Evidence)

Eat The Evidence es un singular quinteto de la capital británica, encabezado por los hermanos Lattimer (Jack y Tom), que lleva desde 2013 ofreciendo una atractiva mezcla de estilos (skapunkreggae y hasta vibrante hip hop) y mostrando sus virtudes en recomendables directos. Los londinenses han presentado en este ejercicio su esperado álbum de debut, Sex, Drugs and Wishy Washy Politics (2017), un pegadizo cancionero lleno de grandes momentos y con el que es imposible aburrirse. Como muestra rescatamos el primer single, Fruit of the loot, que repasa en tres trepidantes minutos los expolios que el Imperio Británico ha realizado a lo largo de los últimos siglos; una rápida visita al British Museum da buena cuenta de ello. Un corte absolutamente pegadizo de ska donde la sátira y el humor coronan un endiablado ritmo que nos hará mover los pies sin remisión. Aderezado por un divertido videoclip repleto de ganchos visuales, añadimos para los más curiosos una primigenia versión del tema que el bueno de Jack Lattimer realizó a bordo de una barca en el río Ganges hace un par de años, impagable. Esperando verles pronto por nuestro país, una banda sin duda para seguir de cerca, sobre todo para los apasionados amantes del ska como nosotros. Disfruten.

.

5. GET IN MY CAR (Broncho)

Otra de nuestras bandas favoritas de Oklahoma, los infecciosos BRONCHO, editó el pasado 4 de julio un nuevo tema, Get in my car, un single con toques más cercanos a sus primeras grabaciones, con una armonía y ritmo que encajaban a la perfección con la época veraniega en la que fue publicado y la inconfundible voz de Ryan Lindsey adquiriendo nuevos matices y manteniendo el habitual descaro que sabe imprimir en cada estrofa vocal. Una canción mucho más optimista y pop que el material que entregaron en Double Vanity (2016), su último trabajo, pero que atesora unas brillantes guitarras y una sección rítmica de altura. Nos recuerda a los mejores T-Rex, sobre todo en el deje vocal de Lindsey, que no es poco. Disfrútenla a continuación, un tema ideal para escuchar navegando al atardecer por las calles de la ciudad. Infecciosa a más no poder.

.

6. I’M NOT READY TO GO YET  (W I N C H E S T E R)

Una banda canadiense que ya destacamos hace meses entre nuestras novedades más interesantes. W I N C H E S T E R lo componen varios miembros fundadores del club de grabación de Label Labs Records, un grupo de artistas experimentales, diseñadores y músicos con bastante influencia en Toronto que encabezan el dúo formado por Lauren Austin y Montgomery de Luna. Según afirman, no somos sólo músicos sino artistas, arquitectos, diseñadores y programadores que creamos un universo holístico de material visual acompañante que expresa a través de fotos y vídeos el mundo creado en nuestras canciones. Con un nuevo EP publicado este año, If time is not linear why can’t I forget the past, los canadienses demuestran además su calidad compositiva con atractivos temas como el que nos ocupa. I’m not ready to go yet atesora todas las virtudes que esperamos de una canción: un sonido increíble, una impactante voz femenina cercana a la ópera y unos emocionantes arreglos instrumentales de otra galaxia. Lynch, ya estás tardando en incluirlos en la banda sonora de alguno de tus proyectos.

.

7. SEE NO EVIL (This Way to the Egress)

Procedente de Belén (Pensilvania), la recomendable banda This Way to the Egress lleva ya varios años deslumbrando con su atractiva mezcla de estilos. Folkamericanacabaretpunk, sonidos balcánicosbluesreggae y ragtime tamizados en un indisciplinado vodevil, un circo de tres pistas sin cabida para el aburrimiento donde las múltiples influencias musicales del grupo campan por sus anchas. Su cuarto álbum Onward! Up a Frightening Creek (2017), con un título que homenajea al escritor y caricaturista Dr. Seuss, ha sido sin duda uno de nuestros discos favoritos del año y es de recibo que rescatemos uno de los temas que más hemos tarareado. See no evil, se mueve por las mismas coordenadas que la mayoría de sus propuestas. El cabaret y el ska vuelven a aunarse en una canción irresistible donde una vez más cobra protagonismo el cálido trombón de Joe Lynch además de los registros vocales de Taylor Galassi y unos versos cantados por todos los miembros del grupo, donde el infeccioso ritmo y la gran melodía que jalona el tema nos hace gozar sin remedio. Una banda absolutamente imprescindible para los amantes del eclecticismo musical, con diversión a raudales garantizada.

.

8. LIFE ON JUPITER (The Karmanauts)

Otro tema que ya destacamos hace unos meses en nuestras listas de novedades pero que no podíamos resistirnos a añadirla a nuestra selección por su particular belleza. Life on Jupiter es un tema que fue empezado a concebir en 2010 pero que la banda californiana The Karmanauts acaba de incluir junto a otras grandes canciones en su álbum Moonstone (2017). Un trabajo de temática espacial desde su portada y título a temas como PhantomsLet me goThe sadness o In the outside que el trío procedente de Humboldt (California) ha estado presentando en los últimos meses. Infecciosos cortes que se adentran por momentos en terrenos space rock, como el citado Life on Jupiter, un sentido tema que compara la vida sin amor con la estancia en el planeta Júpiter, sin aire ni agua y en medio de violentas tormentas. En palabras del propio autor de la canción, Michael Stephensonestar completamente sólo y sin amor puede hacer que uno sienta que es difícil respirar o cantar y también puede hacer que uno se sienta como si estuviera en una tormenta emocional. Sensibilidad al servicio de una excelsa melodía. Grandes.

.

9. I LEFT MY BODY (They Might Be Giants)

Uno de los discos que esperamos con más ansia en este 2018 que está a punto de comenzar procede de una de nuestras bandas favoritas, los estadounidenses They Might be Giants. I like fun, el vigésimo álbum de estudio de los incombustibles John Flansburgh y John Linnell verá la luz el próximo 19 de enero y ha sido precedido por un jugoso adelanto que escuchamos hace algunas semanas, el pegadizo I left my body, un tema de jovial power pop que deslumbra desde sus primeros acordes gracias a un infeccioso piano que jalona la canción junto a un infeccioso ritmo power pop y unas armonías vocales de altura, una vez más. Un pegadizo corte dotado de una gran melodía y con una extravagante letra marca de la casa: Dejé mi cuerpo y emprendí un viaje / Y olvidé dónde había dejado mi cuerpo, canta John LinnellTe van a remolcar si creen que estás abandonado / Debes actuar como si no estuvieras abandonado. Siempre grandes.

.

10. SUGAR RULES (Cat Daiquiri)

Cerramos la lista con el sonido de una banda de Chicago que, pese a su corta andadura, ofrece una propuesta musical atrayente y con personalidad que combina el gusto por las armonías vocales con brillantes pasajes guitarreros. Cat Daiquiri publicó en verano su segundo EP, Kill the password, un mini cancionero que mostraba una madurez compositiva y sobre todo una homogeneidad mayor que su homónimo EP de debut, editado a finales de 2015. Notables temas como Please don’t save usKill the passwordWhat everything is y por encima de todo el lote el grandioso Sugar rules nos hacen creer en la calidad que atesoran estos músicos. Una canción que enamora a la primera escucha por su inapelable ritmo guitarrero y las maravillosas armonías vocales de Sarah Sterling y Steve Rajewski apoderándose del tema (sobre todo en la segunda parte) y encajando con suavidad y precisión. Un impecable ejercicio melódico y guitarrero que permite mil escuchas y un sentido e infeccioso tema que deja un poso agridulce pese a su título. Bello.

.

CÉSAR ALONSO

SÍGUENOS EN FACEBOOK

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: