Anuncios
Últimos artículos

5 CANCIONES de 1997

super-furry-animals-radiator

Continuamos con nuestro repaso de 1997, un año que a título personal disfruté mucho musicalmente y que nos ofreció una amplia gama de buenos trabajos discográficos. Parece mentira que hayan pasado dos décadas ya de discos imprescindibles como OK Computer (Radiohead), Songs from Northern Britain (Teenage Fanclub),  I can hear the heart beating as one (Yo la Tengo), Radiator (Super Furry Animals), Ladies and Gentleman We’re floating in space (Spiritualized) o los homónimos Blur y Portishead entre tantos destacados álbumes que vieron la luz ese año. Nuestro 5 CANCIONES de hoy es complicado ante la avalancha de singles de calidad que acariciaron nuestros oídos en 1997, pero trataremos de ilustrar musicalmente algunos de nuestros momentos favoritos (en el ámbito internacional), hoy con un tema extra en la lista. Disfruten.

.

1. SHADY LANE (Pavement)

Rock alternativo noventero del bueno de la mano de una de las referencias ineludibles del otro lado del charco. Desde Stockton (California) y liderados por el genial Stephen Malkmus, Pavement ofreció bastantes lecciones de originalidad a cientos de bandas que surgieron después al abrigo de su peculiar sonido y sentaron cátedra en el arte de imprimirle sensibilidad a su música para generar estados de ánimo. De su cuarto álbum, Brighten the corners (1997), un gran trabajo donde los californianos dejaban un poco de lado el ruido y la distorsión de antaño, extraemos la bellísima Shady Lane, una de nuestras canciones favoritas del grupo. Dotada de una gran melodía y una potente lírica con frases tan brillantes como you’ve been chosen as an extra in the movie adaptation of the sequel to your life, nos encontramos ante un gran tema pop que admite miles de escuchas. Además, el tema vino acompañado por un videoclip promocional dirigido por el reputado Spike Jonze que no hizo sino engrandecer aún más la canción. Néctar sin fecha de caducidad.

.

2. SONG #2 (Blur)

Este archiradiado tema, segundo corte del disco homónimo Blur (1997), segundo sencillo en publicarse del mismo, que alcanzó el segundo puesto en las listas británicas y que además dura dos minutos y dos segundos no podía tener otro nombre, o más bien ausencia de él, que Canción #2. Escrita por los cuatro integrantes de Blur, la letra irónica y burlona que atesora apuntaba especialmente al fenómeno grunge, que triunfaba sobre todo en EE.UU en esa década y marcaba el comienzo del final del movimiento britpop. Usada hasta la saciedad en anuncios, videojuegos, series y películas, Song #2 ha supuesto uno de los mayores éxitos del grupo británico por su capacidad inmediata para levantar a cualquiera de su asiento y por su descarga brutal de adrenalina en dos energéticos minutos. Imprescindible.

.

3. PLANETS (Teenage Fanclub)

Al igual que comentábamos con Bandwagonesque (1991) en anteriores posts, el sexto trabajo de los de Glasgow, el enorme Songs from Northern Britain (1997) reúne tal cantidad de gemas pop que se hace casi imposible quedarse con una. Un álbum excelso que hablaba de temas recurrentes en su discografía como el amor y el hogar y que supuso el culmen creativo de la banda. Aunque en nuestro país y en EE.UU desgraciadamente pasó bastante desapercibido en su momento, en Reino Unido llegó hasta el tercer puesto de las listas, siendo su trabajo más laureado. Un álbum en el que la democracia compositiva de la que siempre hacen gala Teenage Fanclub funciona a la perfección y Blake, Love y McGinley aportan las mejores canciones que han escrito individualmente. Sin duda alguna su trabajo más maduro y redondo, que sigue conservando las líneas maestras del grupo: temas cantados por turnos entre los tres compositores, ritmos repetitivos que desembocan en prolongados riffs guitarreros (donde casi desaparece la distorsión de sus primeros trabajos) y romanticismo lírico aderezado por unos arreglos orquestales que son puro caviar. En Velvety nos quedamos con la sentida Planets, un medio tiempo gozoso escrito por Norman Blake donde las guitarras acústicas y los violines se dan la mano y volvemos a encontrarnos con una melodía de quilates, una vez más heredera de los Byrds y Big Star. Un tema para escuchar en bucle y dejar caer alguna lagrimilla.

.

4. THE DRUGS DON’T WORK (The Verve)

Aunque la elección evidente del aclamado disco Urban hymns de los británicos The Verve hubiera sido su agridulce himno britpopero Bittersweet symphony, que fue radiado hasta la extenuación en 1997 y los años venideros, nos decantamos por una de las baladas del álbum, la deprimente The drugs don’t work, un tema de calidad indudable que llegó hasta el número uno de las listas de su país (el único single de la banda en ocupar esa posición) y ayudó a posicionar el trabajo de los de Wigan entre los más destacados del año. Aunque el significado exacto de la canción no es muy claro parece ser que su compositor, un perennemente atormentado Richard Ashcroft, la escribió como respuesta a la muerte de su padre, víctima de cáncer cuando Richard tenía solo once años, un hecho que le marcó y que ningún tipo de droga pudo mitigar. No en vano el tema ocupa el sexto puesto del ranking de canciones más tristes del mundo y curiosamente fue lanzada como single al día siguiente de la muerte de la princesa Diana.

.

5. KARMA POLICE (Radiohead)

El aclamado OK Computer de los británicos Radiohead, además de ser uno de los álbumes de referencia de la década y alcanzar lo más alto de las listas inglesas, sirvió para abrir nuevas vías de expresión y proyectar al futuro el espíritu del rock contemporáneo. Un disco innovador y experimental que anticipaba el giro electrónico de la banda de Thom Yorke y que Capitol, el sello que lo editó, describió como suicidio comercial antes de su publicación aunque luego fuera alabado unánimemente por crítica y público. Angustia existencial, alienación, globalización y belleza melancólica aunadas en algunas de las mejores canciones firmadas por la banda, de la que rescatamos la cruda Karma police, una sentida fantasía de venganza social aderezada tan solo por la afectada voz de Yorke, un infeccioso piano y unos coros de altura que desembocan en las chirriantes sirenas finales. Una balada mayúscula de un grupo, en mi opinión, sobrevaloradísimo pero que en algunas ocasiones consigue erizarnos el vello como pocos y que, pese a los detractores que acumula, es innegable que siempre ha tenido la virtud de ir por libre.

.

BONUS TRACK. DEMONS (Super Furry Animals)

Hablaba hace bien poco nuestro compañero Carlos Benito de sus bandas galesas favoritas y coincidimos plenamente en su elección de los Super Furry Animals como uno de los nombres de referencia de su país. Un grupo inclasificable con la psicodelia bien entendida como bandera y algunos discos esenciales por el camino, como el que nos ocupa de 1997, su segundo trabajo Radiator, un álbum que llegó hasta el octavo puesto de las listas británicas y que recoge la esencia de esta imprescindible banda. Nos quedamos con Demons, uno de los singles más destacados del grupo, con sus oscuros riffs de herencia glam (el tema más Bowie de los galeses, sin duda) y sus atractivos cambios de ritmo, amen de su enigmática letra, que reflexiona de un modo bastante poético y divertido sobre el tratamiento de la paranoia (genial la apertura del tema con la inquietante línea clarity just confuses me) Otro acierto más de Gruff Rhys y los suyos, que se les puede acusar de muchas cosas menos de falta de originalidad. Grandes.

.

CÉSAR ALONSO

SÍGUENOS EN FACEBOOK

Anuncios

1 Trackback / Pingback

  1. 5 CANCIONES sobre árboles – velvety

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: