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DESNUDANDO LA MÚSICA: Wire, poderoso influjo

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Este año se cumple el cuarenta aniversario de Pink Flag, el álbum debut de la inclasificable banda británica Wire. Y decimos inclasificable porque, más allá del punk o de ser considerados como uno de los máximos representantes del art punk o post punk, los británicos han aportado también auténticas gemas de pop sin fecha de caducidad. Desde sus inicios en el 1977 y activos hasta la actualidad, aunque con diversos parones y una única sustitución en su cuarteto inicial, más que digno de mención es un repaso a lo más granado de su trayectoria.

La composición primigenia estaba formada por Colin Newman (vocalista y guitarra), Bruce Gilbert (guitarrista), Graham Lewis (bajista y cantante) y Robert Grey, más conocido como Robert Gotobed (batería). Corría el año 1976 y el punk británico se encontraba en pleno fulgor.

En 1977 debutan con Pink Flag, convertido en disco de culto con el paso del tiempo, pese a que no se posicionó en las listas de ventas. Mágico año el de su estreno, teniendo en cuenta algunos de los álbumes que se publicaron en esa fecha (y solo teniendo en cuenta el mismo estilo): The Clash del grupo homónimo, Live home de Ramones, Electric Circus de Joy Division, God Save the Queen de Sex Pistols, Marquee Moon de Television, el debut de Elvis Costello, The Idiot de Iggy Pop, Blank Generation de Richard Hell & The Voidoids, Talking Heads: 77, de Talking Heads…

Los 35 minutos de duración estaban dotados de una oscuridad temática que provocó el inevitable emparejamiento (ni tan mal) con Joy Division, considerados la máxima referencia del movimiento post punk. El desglose de temas destacados del disco abarcaría cada uno de ellos, pero nombraremos especialmente Reuters, Three girl rhumba, Strange, Field day for the sundays, Mannequin o It’s so obvious. Aprovechamos para recomendar el artículo que escribió nuestro amigo Carlos Benito en el periódico El Correo bajo el título El punk en cinco discos, en el que toma como referencia el libro del autor Marcos Gendre, El punk en 200 discos, que profundiza en la revolución musical de un fenómeno que alcanza hasta nuestros días.

Un año después graban Chairs missing (1978). El disco sienta las bases de art punk del que serán grandes exponentes, y que se retrata en unas áreas musicales mucho más experimentales, un aumento de sintetizadores y un sonido individual más compacto. Brutales ciertos temas como I’m the fly, Outdoor miner, Practice makes perfect, Used to o Mercy

Con un disco por año, en 1979 cierran la trilogía de la que será su primera etapa con 154. En él siguen profundizando en la experimentación post punk abierta en el disco anterior. Sobresalen, a nuestro parecer, Map Ref 41ºN 93ºW, The 15th , I should have known better o Two people in a room.

Tras este primer periodo se toman un descanso de casi seis años para acometer proyectos personales, volviendo a reunirse en 1985 para preparar su siguiente álbum de lo que será una nueva etapa. Como queda patente con el primero de esta época, The ideal copy (1987), viran hacia sonidos más electrónicos, manteniendo el beneplácito de crítica y público (aunque no les faltaron detractores) si bien, como ya viene siendo habitual, no arrasan en ventas. Le siguen A bell is a cup…until it is struck (1988) del que destaca la luminosa Kidney Bingos, From It’s beginning to and back again (1989), del que nos encanta Eardrum Buzz Con Mandscape (1990), Robert Gotobed abandona el grupo por diferencias musicales (una batería electrónica programada tuvo la culpa), y con The first letter (1991) es Bruce Gilbert quien se retira, provocando la disolución del grupo. Curioso es que este álbum, de influencias totalmente dance, algo que disgustó a otra parte de su legión de fans, se lanzó bajo el nombre de Wir. El single más destacado es So and slow it grows, con lejanas reminiscencias al trabajo de Pet Shop Boys o New Order. 

Su vuelta a un estudio como Wire se produce en 2003 con la grabación de Send, rupturista de los sonidos electrónicos de la segunda etapa y considerado como el mejor tras el trío de su etapa inicial. Como canción destacada señalamos Mr. Marx’s table. En Object 47 (2008)  Bruce Gilbert es sustituido por Margaret Fieldler McGinnis en la formación. En 2013 ve la luz Change becomes us, con temas relevantes como  Re-invent your second wheelLove bends, Joust & Jostle y Keep exhalingEn él ya participa un nuevo guitarrista, Matthew Simms, con un papel estelar en el desarrollo de letras y melodías

En 2015 graban Wire, que contiene potentes temas como Split your ends, Octopus o Harpooned, y en 2016, el que es el último trabajo hasta la fecha, Nocturnal koreans, un proyecto del que no se siente nada orgulloso Colin Newman que lo define como el menos respetable de la banda, por las diferencias entre las grabaciones de estudio y el producto final. Incluye temas que un principio iban a aparecer en el anterior LP.

En abril podremos disfrutar de nuevo trabajo, algo que ampliaremos esta semana.

La prestigiosa New Musical Express llegó a decir que Wire había influido en todos los tipos de música rock en Estados Unidos desde finales de los ’70, incluido el emo. Su influjo ha sido determinante y reconocido por parte de grandes combos como R.E.M, Pixies, The Cure, Sonic Youth, My Bloody Valentine, etc…

Mañana complementaremos este repaso con nuestras cinco canciones favoritas de los británicos. Mientras tanto, nos deleitamos con Mannequin, un corte de su primer disco.

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Concha Gallén 

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