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DESNUDANDO LA MÚSICA: Prince, el provocador de Minnesota

Prince

Utilizando la excusa de que hace exactamente 31 años del estreno de la película Purple Rain, dedicamos hoy nuestra sección al artista que se hizo mundialmente famoso por su banda sonora. Sabedores de que el genio de Minnesota, Prince, (o Symbol, o TAFKAP o…), patrón de los juegos de palabras y variaciones de nombre artístico, despierta tantas fobias como filias, nos quedamos con estas últimas para hacer un recuerdo de su trayectoria.

Pese a su carácter un tanto megalómano, a su favor hemos de decir que su primer nombre artístico es el que figura en su partida de nacimiento, homenaje de su padre al grupo de jazz del que formaba parte, Prince Rogers Trio.

Con solo 20 añitos, la compañía Warner le produjo su primer disco. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, porque la discográfica le dio manga ancha artísticamente (aparte de un contrato millonario) y así lanzó For You (1978), compuesto enteramente por él y en el que tocaba todos los instrumentos. A raíz de este disco su carrera fue imparable. Para muchos revolucionó la música negra (si es que la música tiene color), y es innegable que el artista se ha atrevido con todo. Ha fusionado funk, soul, pop, rock, new wave, disco, r&b… Ha tocado casi todos los palos y casi todos los instrumentos (domina más de 30…).

Con más o menos éxito de crítica y/o público, ha seguido al pie del cañón hasta la actualidad. Por dar una pincelada, en 2007, entre agosto y septiembre ofreció la friolera de 21 conciertos solo en la ciudad de Londres. Y eso amenazando con que no volvería a tocar ninguno de sus hits.

Sexy y sensual. Serían dos cualidades de su música y de él mismo. Su estilo provocativo, ambiguo y andrógino ha dado lugar a todo tipo de habladurías que él mismo ha potenciado y explotado. Más de una vez sus canciones han sido censuradas por letras, ejem, demasiado explícitas. Eso por no hablar de actuaciones. Su canción Head era representada por el artista con el torso desnudo y una bailarina simulando la práctica de una felación. También ha ocurrido con canciones que escribió para otros cantantes. La escocesa Sheena Easton contemplaba como se censuraba en diversas cadenas el videoclip del tema Sugar Walls, con claras alusiones vaginales….

En lo que respecta a su vida privada, la década de los ’80 fue una época en la que el norteamericano despertó envidias patrias y foráneas ante los ligues que iban pasando por su vida: Madonna, Sherilyn Fen, Susanna Hoffs, Carmen Electra, Martika o Kim Basinger engrosaron su currículum amoroso. Por cierto, con esta última también una polémica incluida. Durante su breve idilio, que iniciaron durante el rodaje de la película Batman, que ella protagonizaba y a la que el cantante ponía banda sonora, se encerraron en la mansión de este último y la actriz puso voz e imagen a la canción Steamy Lovers Dialogue de su nuevo disco, que contenía gemidos más que insinuantes.

Su etapa más frívola finalizó cuando se casó con una de sus bailarinas, Mayte García y, especialmente tras la muerte del hijo que tuvo con ella, que le sumió en una depresión. Poco después se convertiría al cristianismo (no sabemos si hay relación causa-efecto). Eso sí, la polémica no ha dejado de rodearle. En el año 2007 manifestó claramente que no compartía la política de Internet y su álbum Planet Earth fue regalado con la edición dominical de un periodo británico, The mail on Sunday, enfureciendo a las discográficas. Lo mismo ha ocurrido con su disco 20Ten (2010), repartido a través de varios periódicos europeos.

También su carrera se ha mantenido muy unida al mundo del cine. No olvidemos con lo que comenzábamos el post. En el año 1984 Albert Magnoli escribía y producía un musical en el que Prince daba vida a The Kid, el protagonista. Aunque el rodaje de la película no fue un paseo por las nubes (se rodó en Minnesota con temperaturas de hasta 29 grados bajo cero y dos metros de nieve) se ha convertido en un film de culto, además de ganar su banda sonora un Oscar, 3 Grammys y vender el disco más de 15 millones de copias (solo en su país).  Fue el primer álbum en el que colaboraba con la banda The Revolution, a los que en los ’90 siguieron New Power Generation. En 2007 ganaba un Globo de Oro por la canción The song of the Heart, para la película de animación Happy Feet. También ha escrito, dirigido y protagonizado Graffiti Bridge (1990) y Under the cherry moon (1986).

Álbumes como el sagrado Purple Rain (1984), Sign ‘O’ the Times (1987) Lovesexy (1988), Diamonds and Pearls (1990), o The Rainbow Children (2001) son algunos en los que se pueden disfrutar sus fusiones incesantes. Aunque los vetos del cantante a Internet hacen difícil encontrar videoclips, recuperamos la canción que da título a su álbum Diamons and Pearls. Disfruten.

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Concha Gallén

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